Vías Pirineos de dificultad media, [escalada PD, AD, D (IIº/IVº, máx. Vº)]. Vivencias de montaña. Rincones desconocidos o escasamente divulgados. Y alguna que otra reflexión

sábado, 2 de marzo de 2013

La arista de Cap de Long

Los itinerarios que alcanzan la cumbre a través de una arista nos descubren la montaña más hermosa: la dificultad rara vez angustia ni tampoco distrae la contemplación de un paisaje maravilloso y siempre mutante, muy alejado de la monotonía en la que nos sumergen las vías de vertiente.

El macizo francés de Néouvielle alberga dos de las rutas más interesantes: la arista de los Trois Conseillers, de fama reconocida, que trepa hasta el Pic de Néouvielle desde la brecha abierta junto al Pic de les Trois Conseillers y la arista de Cap de Long, entre la cara norte y el glaciar de la vía normal del Pic Long. Tanto a la una como a la otra, se accede desde el embalse de Cap de Long, a cuya presa se puede llegar con vehículo tras atravesar la frontera por Bielsa.

el Pic Long, la arista de Cap de Long y el Maubic
La arista de Cap de Long es francamente accesible, relativamente corta y muy atractiva en cuanto a sus panorámicas. La marcha de aproximación nos llevará desde el ibón de Cap de Long, rodeado por el Sur, hasta el pico Maubic, al este del Long. Supone un paseo algo fastidioso, sobre todo durante el regreso, perdiéndose altura en varias ocasiones. Desde el Maubic, la arista se tiende horizontal durante unos metros, erizada de algunos bloques que no plantean problemas, hasta un pequeño y característico gendarme, aproximadamente en el centro del paseo horizontal. Es posible descender a la brecha que lo delimita para superar después un tramo delicado de hosco aspecto (III+), o bien instalar un corto rápel de siete u ocho metros que nos depositará en una terraza amplia en plena cara norte, la cual se prolonga hasta unos bloques al abrigo del resalte principal de la arista. Tanto si elegimos una u otra alternativa, el terreno plantea pocas dificultades e incluso puede superarse sin aseguramiento, a pesar de algún paso aislado de IIIº que entretiene el camino hacia la cumbre. 

el Long desde el Maubic
Pronto alcanzaremos una zona más abierta y confusa, siempre fácil, por la que progresaremos sobre una roca excelente conducidos por nuestro instinto. La cima, que advertimos próxima, nos atraerá como un imán y dictará el mejor itinerario sobre un terreno poco definido que las cordadas suelen superar en “ensamble”, a despecho de su exposición sobre los abismos de la vertiente norte. Sin contratiempos culminaremos una ascensión que puede calificarse de AD y que nunca apura, justo lo suficiente para evitar una relajación peligrosa. 

la cresta hacia el Badet y Maou, de fiero aspecto
En cuanto al regreso, es preciso alcanzar el collado abierto entre el Long y el Badet, guiados por una sucesión de hitos a través de la cara SO; desde allí podemos bajar por la vía normal con el auxilio de algún rápel hasta el glaciar, pues la regresión del hielo ha descubierto un tramo de roca muy lavada en un ambiente severo. Es más interesante y recomendable proseguir por la propia cresta hasta el Pic Badet o incluso hasta el Pic Maou. A despecho de su fiero aspecto, esta solución nos sorprenderá por su facilidad y rapidez; el descenso entre las dos últimas cimas es evidente y factible por varios puntos y apenas exige el uso de las manos en las proximidades del Badet, aunque en algún punto la roca se muestra muy descompuesta. Tanto por esta razón como por su escaso interés, apenas merece la pena culminar el Pic Maou, salvo que nuestro itinerario incluya la ascensión al Lentilla, Campbieil y Estaragne, para descender directamente a la carretera del embalse. Tal proyecto no resulta descabellado, pero discurre por cimas aborregadas y pedruscos hacinados de penoso caminar, sin otros alicientes que el paisaje o la altura del cresterío, siempre superior a los tres mil metros.

el Long, sobre el lago Tourrat
Es factible acampar en una zona acotada junto al lago, también represado, de Orédon. Probablemente, bien entrado julio, nuestro piolet viajará inútil en la mochila, salvo que utilizemos la vía normal, la cual puede exigir crampones; sin embargo, resulta un tanto temerario prescindir de estas herramientas. Y conviene evitar fines de semana o épocas de gran afluencia pues la carretera de acceso a la Reserva Natural de Néouvielle registra con frecuencia importantes problemas de tránsito, especialmente en sus catorce últimos y sinuosos kilómetros.